La ansiedad es una reacción natural ante situaciones de amenaza o estrés. Sin embargo, cuando sus síntomas son intensos, frecuentes o interfieren con la vida diaria, estamos ante un trastorno de ansiedad, que requiere atención profesional. Según la OMS, afecta aproximadamente al 4 % de la población mundial, es el trastorno mental más común y en España solo recibe tratamiento una de cada cuatro personas.
Los síntomas incluyen:
- Preocupación excesiva persistente
- Tensión muscular, irritabilidad, fatiga
- Problemas para dormir o concentrarse
- Reacciones físicas como taquicardia o mareo
Reconocer estos síntomas a tiempo es clave para buscar ayuda y evitar que se agraven.
¿Por qué está aumentando la ansiedad hoy?
Según el psicólogo Baltasar Rodero, factores de nuestra sociedad moderna —alertas constantes, presión laboral, estrés financiero— predisponen a muchas personas a la ansiedad. Subraya que no reconocer los síntomas puede agravar el sufrimiento.
Además, la ansiedad juvenil ha crecido un 30 % desde la pandemia, y el uso creciente de redes sociales potencia la sensibilización hacia estos estados, a veces elevando la patología emocional.
Tratamientos con evidencia: TCC y técnicas integradoras
1. Terapia cognitivo‑conductual (TCC)
La TCC es el tratamiento preferido para la mayoría de los trastornos de ansiedad. Revisión de 69 ensayos (4 118 pacientes) muestra que los efectos se mantienen hasta un año tras el tratamiento. Para la ansiedad generalizada en adultos, una revisión confirma su eficacia en reducir preocupación y síntomas físicos .
Además, en niños y adolescentes demuestra buenos resultados, aunque el acceso y seguimiento siguen siendo limitados .
2. EMDR como complemento
El EMDR, aunque originalmente desarrollado para el TEPT, ha mostrado eficacia en reducir la ansiedad. Estudios más amplios indican beneficios, aunque con menor evidencia y mayor riesgo de sesgos . Se recomienda usarlo en personas con estabilidad emocional y como complemento tras la TCC.
Enfoque integrador: TCC + técnicas adicionales
Un enfoque integrador combina:
- TCC para modificar pensamientos y conductas desadaptativas
- Técnicas de relajación, mindfulness y biofeedback
- EMDR, para trabajar emociones o traumas subyacentes
- Ajustes en el estilo de vida: sueño, ejercicio, alimentación, reducción de estimulantes
Este modelo permite un tratamiento más completo, ofreciendo herramientas para la gestión emocional, el procesamiento profundo y cambios sostenibles en el día a día.
¿Cómo trabajamos en consulta?
- Evaluación inicial: identificación de síntomas, estilo de vida y factores desencadenantes.
- Plan personalizado: TCC con técnicas de exposición y reestructuración; añadimos EMDR si hay elementos emocionales relevantes.
- Implementación práctica: sesiones semanales con ejercicios entre sesiones (tareas, técnicas, autoobservación).
- Revisión y seguimiento: ajuste de objetivos, refuerzo de las estrategias y preparación para mantener los logros.
Conclusión
- La ansiedad es tratable y no tienes que enfrentarla solo.
- La TCC cuenta con sólida evidencia a corto y largo plazo.
- El EMDR aporta valor cuando hay componente emocional o trauma.
- Un enfoque integrador y personalizado, junto con cambios en el estilo de vida, facilita una recuperación profunda, estable y respetuosa del ritmo individual.